Cher

CON Juan Carlos Lérida
1 – 7 FEBRERO
El trabajo de la distorsión como herramienta de afinación de la forma es ahora el punto de partida del coreógrafo y bailarín Juan Carlos Lérida.

Lérida se transformará mediante un solo de danza y música, a partir de la creación de personajes, modificando la percepción y la emoción de su cuerpo hasta atravesar los géneros y las especies.

Idea: El geofísico Andy Hindebrand diseñó un sistema de sonido que servía de herramienta de captación, enviando ondas sonoras a tierra donde podía haber petróleo, a la manera de un radar. Más tarde, lo adaptó a una herramienta que autocorregía en tiempo real el tono de un audio de voz, llamándolo auto-tune. Hindebrand recogió la vibración terrestre y también la voz que nos hizo extraterrestres. Este solo de danza aborda la idea de la afinación a través de la distorsión de una manera de mostrar lo fiel de la imperfección. Juan Carlos Lérida dice: «Primero estuve en la búsqueda de lo ordinario en los cuerpos del flamenco. Más tarde, indagué en los cuerpos ordinarios del flamenco. Ahora detono lo que encontré y rastreo lo extraordinario. CHER no solo alterará mi forma sino también deformará mi realidad.»

Interés e impulso para este proyecto: Mi interés inicial con esta obra es depositar mi cuerpo ―durante la etapa de proceso de creación― en una dirección y coreografía externas para así lograr reubicarlo en otro lugar y estado a los cuales hasta ahora habitualmente lo había propuesto. También, respecto a la imagen que he proyectado sobre los demás (público, programadores, medios) para generar un cambio de paradigma sobre mí como artista. No solo debido al cambio que supone la edad y el tiempo que llevo dentro del oficio, sino también para desplegar otras cualidades y aptitudes que ahora, con la madurez, me permito explorar y compartir. Por ello me impulso desde una idea inicial que nace del auto-tune, una herramienta tecnológica que revolucionó la música en los años noventa y que cuestionó los límites éticos sobre el oficio de la música. Al unísono, durante esa década, el mundo de la cultura, de la política y la sociedad generó cambios de paradigma radicales. Es una década que vio el final de la Guerra Fría, el nacimiento de Internet, y donde tuvo lugar la primera clonación de un animal. Por tanto, acojo los noventa como un momento de distorsión de la realidad, de afinación distorsionada de la vida, de puente hacia el siglo XXI donde se expandieron y se expanden los cuerpos biónicos, los géneros múltiples y un fin del mundo que permite abrazar nuevas vidas. ¿Crees en la vida después del amor?

Con la ayuda de:

Juan Carlos Lérida

Bailarín, Coreógrafo y Pedagogo. Graduado Superior en Coreografía e Interpretación. Premio Extraordinario del Institut del Teatre en 2007. Profesor de Flamenco, Danza Contemporánea y Composición en el Institut del Teatre, así como en otros puntos de Europa y Estados Unidos. Actualmente es comisario del festival flamenco de Tanzhaus y coordinador del laboratorio de investigación sobre el Flamenco en el Institut del Teatre. Su obra El Arte de la Guerra se estrenó en 2016 en el Festival Flamenco de Berlín. En 2011 estrenó en el Mercat de les Flors su obra "El Aprendizaje" dirigida por Roberto Romei. En 2011 comenzó su trilogía con "Al Toque" (Austria), "Al Cante" (Düsseldorf, 2014) y "Al Baile" (Barcelona, 2016). En 2014 marcó el inicio de su colaboración con el cante de El Niño de Elche y la guitarra de Raúl Cantizano con la pieza "ToCaBa", estrenada en París. En 2021 estrenó en Barcelona "La Liturgia de las horas" (Premio de la Crítica de Barcelona 2022 a la mejor obra de danza y premio al mejor bailarín). Dirige y coreografía diversas obras de danza para Belén Maya, Olga Pericet, Marco Flores, entre otros. En 2022 publicó el libro El método flamenco empírico editado por la Diputació de Barcelona.