El enfoque principal de la investigación es físico, trabajando desde la concreción del cuerpo y de la voz y del archivo que contienen. Dentro de la materialidad del cuerpo existe el contexto. «Los gestos y las vocalizaciones incorporan memoria y cultura, fantasía y especulación al mismo tiempo. Los significados parecen encarnados, vivos e inestables» (Peeters, 2022). Nos interesa trabajar desde aquello que ya yace en el cuerpo (forma) hacia la emergencia de algún tipo de reconocimiento o significado (contenido). Esto implica trabajar lo performativo desde el devenir y no desde la representación. En términos de Gilles Deleuze: «No fingir, no jugar o imitar al niño, al loco, al animal, al extranjero, sino devenir todo eso para inventar nuevas formas o nuevas armas» (Deleuze, 1996). El devenir no es una transformación de la identidad (no se trata de convertirse literalmente en otra persona), sino un momento continuo en el que el sujeto deja de ser lo que era y entra en un proceso de alteración, de apertura hacia el otro. Es un proceso de creación, no de representación.
La investigación busca cuestionar las suposiciones cotidianas sobre el significado, la identidad y la comunicación.

