EiMa es una forma de hacer y pensar. De hecho, EiMa es una palabra en progresivo desuso que alude a la capacidad innata que tenemos las personas de hacer las cosas con sensatez, cuidado y acierto; de discernir y orientarnos hacia lo bueno para nosotros y para los demás.

Y así , queremos revisar y discernir los aciertos, las voces escuchadas de otros artistas, las correcciones obligadas de los procesos creativos, los dibujos coreográficos, los silencios, las improvisaciones, los textos, los impulsos, los estímulos visuales y sonoros que nos han nutrido, las creaciones realizadas con edades periféricas, la orientación que hemos dado a la pedagogía del movimiento, la mirada atenta a los procesos creativos de los chicos, la imprecisión o desenfoque de los procesos creativos, porque son esto, la vulnerabilidad de hacerlo público, hacerlo visible lo que suele ser invisible... y todo se revisa para poner una alta dosis de EiMA en el proyecto que nos queda por recorrer.

Partimos del deseo de fomentar y compartir la curiosidad que, al fin y al cabo, es el motor que crea el movimiento. Pero poco a poco, ir filtrando e impregnando el ambiente de la confianza necesaria por el hecho de participar no sea alguien extraño, sino que se convierte en alguien necesario e imprescindible.

 

Un mestizaje de propuestas, un lugar de encuentro en conexión con el territorio donde confluyen reflexión y creación.
Somos fruto del diálogo. ¿Qué saldrá, este año?